🔴 MITO #14
“Si necesitás lubricante, algo está mal”
Mito #14 — Doctora Lust
Hay personas que sienten cierta vergüenza cuando necesitan lubricación durante el sexo.
Como si el cuerpo tuviera que producir siempre la cantidad exacta de lubricación necesaria y, si no lo hace, significara que algo está fallando.
Pero no es así.
🔴 EL MITO
“Si estoy realmente excitado/a, debería lubricar lo suficiente.”
Y de ahí aparece otra conclusión:
“Si necesito lubricante, es porque no tengo ganas.”
No necesariamente.
🟢 LA REALIDAD
La lubricación y el deseo sexual están relacionados, pero no son exactamente lo mismo.
Una persona puede sentir deseo y excitación y, aun así, necesitar lubricación adicional.
La lubricación puede variar por múltiples factores: cambios hormonales, estrés, medicamentos, anticonceptivos, lactancia, menopausia, hidratación, estimulación y otros aspectos físicos o emocionales.
Por eso, necesitar lubricante no es una prueba de falta de deseo.
🧠 EL CUERPO NO ES UNA MÁQUINA
Uno de los problemas de este mito es que esperamos que el cuerpo responda perfectamente cada vez.
Pero el cuerpo cambia.
Un día puede haber mucha lubricación.
Otro día, menos.
Y eso no significa necesariamente que haya cambiado la atracción por nuestra pareja.
La respuesta física no siempre cuenta toda la historia del deseo.
❤️ USAR LUBRICANTE NO ES “HACER TRAMPA”
El lubricante puede simplemente hacer que una experiencia sea más cómoda y placentera.
No significa que el cuerpo haya fallado.
Del mismo modo que usamos diferentes recursos para sentirnos cómodos en otras situaciones, incorporar lubricación adicional puede formar parte del bienestar íntimo.
Y, por supuesto, elegir un producto adecuado para el uso que se le dará es importante.
🩺 LA MIRADA DE LA DOCTORA LUST
“Tu cuerpo no tiene que aprobar un examen de lubricación. Si necesitás una ayuda para estar más cómodo/a, usarla también es cuidarte.”
El placer no debería venir acompañado de vergüenza.
Y tampoco deberíamos interpretar automáticamente una respuesta física como una medida exacta de cuánto deseamos a alguien.
💬 PARA RECORDAR
Lubricación no es lo mismo que deseo.
Podés tener ganas y necesitar lubricante.
Podés estar excitado/a y necesitar un poco de ayuda.
Y si la sequedad o las molestias son persistentes, especialmente si aparecen de forma repentina, conviene consultar con un profesional de la salud para investigar la causa.
— Doctora Lust
Especialista en bienestar íntimo


