El frotteurismo se refiere al interés o excitación asociado con rozarse o frotarse contra otra persona. El punto fundamental está en diferenciar una fantasía o interés consensuado de una conducta realizada sin consentimiento.
Cuando alguien invade deliberadamente el espacio corporal de otra persona sin que esta lo haya aceptado, ya no estamos hablando simplemente de una preferencia sexual compartida.
El consentimiento es la frontera esencial: debe ser libre, claro y respetado.
La mirada de Doctora Lust:
La sexualidad puede incluir contacto, juego y exploración, pero siempre dentro de límites acordados. El deseo de una persona nunca convierte automáticamente a otra persona en participante.


