DÉSIRÉE — HISTORIA 1
La primera vez que Jimena pensó en abrir una cuenta
Jimena tenía 27 años y una de esas vidas que, vistas desde afuera, parecían bastante normales.
Trabajo, amigas, salidas de vez en cuando, algunas fotos que subía a sus redes y una colección de conjuntos de lencería que compraba mucho más por gusto que por cualquier otra razón.
Nunca se había considerado una persona especialmente atrevida.
Pero sí tenía algo que siempre la había acompañado: curiosidad.
Una noche estaba acostada, mirando el celular sin demasiado interés, cuando apareció frente a ella una publicación que le hizo detener el dedo.
Era una chica hablando de su experiencia creando contenido.
Jimena volvió a leer.
Después entró en su perfil.
Miró algunas publicaciones.
Y volvió a salir.
A los pocos minutos regresó.
—¿Y si yo hiciera algo así?
La pregunta apareció casi como un juego.
No porque ya hubiera decidido nada.
Simplemente porque, por primera vez, la posibilidad le había parecido real.
Se levantó de la cama y fue hasta el espejo.
Se miró.
Después miró su habitación.
El aro de luz que había comprado meses atrás y que prácticamente nunca usaba.
La ropa que tenía colgada.
El celular apoyado sobre la mesa.
Todo estaba ahí.
Lo único que faltaba era decidir qué quería hacer con todo aquello.
Jimena abrió una nota en el teléfono y escribió:
“Crear contenido.”
Se quedó mirando esas dos palabras durante unos segundos.
Después agregó:
“¿Por qué no?”
Y sonrió.
Todavía no sabía qué iba a publicar.
No sabía cómo iba a funcionar.
No sabía quién iba a verla.
Ni siquiera sabía si finalmente se animaría.
Pero aquella noche había ocurrido algo importante.
Había dejado de pensar que era una idea de otra persona.
Ahora también podía ser suya.
La fantasía detrás de la historia
A veces una decisión importante no comienza con un gran plan.
Comienza con una pregunta.
¿Y si lo intento?
Jimena todavía no tiene respuestas. Pero acaba de abrir una puerta que hasta ese momento ni siquiera sabía que estaba mirando.
Para llevar la fantasía al juego
Pensá en ese primer momento en el que algo que parecía lejano empieza a sentirse posible.
No hace falta saber exactamente dónde vas a terminar.
A veces alcanza con animarse a dar el primer paso.
La mirada de Désirée
Hay historias que empiezan cuando alguien decide hacer algo.
Y hay otras que empiezan un poco antes.
Empiezan cuando alguien se queda mirando una pantalla y piensa:
“¿Y si esta vez lo hago yo?”
Jimena todavía no lo sabía, pero esa pregunta iba a cambiar muchas cosas.
Así lo cuenta Désirée.
LOS ESCRITOS DE DÉSIRÉE — HISTORIA 2


