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Capítulo 9 — La isla

La isla

El avión había aterrizado hacía unas horas.

Pero para Lucía y Álvaro, el viaje recién empezaba.

Habían salido de España buscando algo muy sencillo:

sol.

Mar.

Una semana sin horarios.

Habían elegido Cozumel porque querían algo diferente.

Menos ciudad.

Más isla.

Más tiempo para ellos.

Cuando finalmente llegaron al hotel, Lucía abrió la ventana de la habitación.

El aire caliente entró inmediatamente.

—Madre mía…

Álvaro dejó la valija sobre la cama.

—¿Qué?

—El calor.

Él se acercó a la ventana.

—Estamos en agosto.

—Ya me había dado cuenta.

Se miraron y se rieron.

Habían dejado atrás el verano español.

Y, sin embargo, aquello parecía otro verano completamente distinto.


El centro de Cozumel

Esa misma tarde decidieron salir a caminar.

No querían pasar el primer día encerrados en el hotel.

Llegaron hasta el centro de Cozumel.

La plaza.

Las calles.

Los pequeños comercios.

Los restaurantes.

Las bicicletas.

El movimiento tranquilo de una ciudad acostumbrada a recibir visitantes.

Lucía caminaba despacio.

Se detenía frente a los escaparates.

Miraba los colores.

Escuchaba las conversaciones.

El español sonaba diferente allí.

Más caribeño.

Más relajado.

—Me gusta —dijo.

—¿Qué?

—Todo.

Álvaro sonrió.

—Todavía no vimos nada.

—Por eso.


Frente al mar

Más tarde se sentaron cerca del agua.

El sol comenzaba a bajar.

El mar parecía extenderse sin límites.

Lucía se quitó las sandalias y apoyó los pies sobre la arena.

—¿Sabés qué?

—¿Qué?

—Creo que necesitábamos esto.

Álvaro la miró.

—¿La isla?

—No.

Hizo una pausa.

—Estar lejos.

Él entendió.

No hacía falta explicar demasiado.

Llevaban varios años juntos.

Conocían sus silencios.

Sus costumbres.

Incluso sus pequeñas discusiones.

Pero durante los últimos meses habían sentido que todo se había vuelto demasiado previsible.

Trabajo.

Casa.

Rutina.

Fin de semana.

Otra vez trabajo.

Quizás por eso aquel viaje les producía una sensación extraña.

Como si durante siete días pudieran volver a conocerse.


Una pregunta

Durante la cena, Lucía tomó una copa y miró a Álvaro.

—¿Somos aburridos?

Él levantó las cejas.

—¿Qué pregunta es esa?

—Una pregunta.

—No.

—¿Seguro?

—Seguro.

Lucía sonrió.

—Entonces decime cuándo fue la última vez que hicimos algo que ninguno de los dos esperaba.

Álvaro se quedó pensando.

No encontró una respuesta inmediata.

Y eso fue suficiente.

Lucía bajó la mirada.

No estaba triste.

Simplemente había descubierto algo.

Quizás el viaje no se trataba solamente de descansar.

Quizás también se trataba de volver a sorprenderse.


La noche de la isla

Después de cenar caminaron nuevamente por el centro.

La temperatura había bajado apenas.

El aire seguía cálido y húmedo.

Las luces de los negocios se reflejaban sobre las calles.

Desde algún restaurante llegaba música.

Desde otro, el aroma de comida recién preparada.

Lucía caminaba junto a Álvaro.

En un momento se detuvo.

—Mirá.

Él siguió su mirada.

Una pareja pasaba frente a ellos.

Ella llevaba un vestido ligero.

Él caminaba detrás, mirándola.

Lucía sonrió.

—¿Qué?

—Nada.

Álvaro la miró.

—Otra vez “nada”.

—No aprendiste.

—¿Qué estás mirando?

Lucía volvió a caminar.

—A la pareja.

—¿Y?

Ella tardó unos segundos.

—Me gusta cómo se miran.

Álvaro sonrió.

—¿Eso es todo?

Lucía lo miró de reojo.

—Por ahora.


Al volver al hotel

Esa noche se quedaron un rato en el balcón.

No hablaban.

Escuchaban el sonido lejano del mar.

Álvaro rompió el silencio.

—¿Qué querés hacer mañana?

Lucía miró hacia la oscuridad.

—Playa.

—¿Cuál?

—Una que no conozcamos.

—Hay muchas.

—Entonces elegí vos.

Álvaro sonrió.

—Perfecto.

Lucía apoyó la cabeza sobre su hombro.

El viaje recién comenzaba.

Todavía les quedaban seis días.

Todavía no sabían que en el continente, en Cancún y Playa del Carmen, otras dos parejas estaban viviendo sus propias historias.

Y mucho menos podían imaginar que sus caminos terminarían cruzándose.

Por ahora solamente tenían una isla.

Una semana.

Y una pregunta que ninguno de los dos había sabido responder:

¿Qué pasa cuando una pareja deja atrás la rutina y se permite volver a mirarse como si fuera la primera vez?


Continuará…

Capítulo 10 — La otra orilla

Una playa, una conversación y una decisión que llevará a Lucía y Álvaro hacia el continente.

WHAT HAPPENS IN PLAYA… QUEDA EN PLAYA
Una historia de Désirée