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Capítulo 12 — La decisión

La decisión

El regreso a Cozumel fue distinto.

Ya no sentían que estaban volviendo.

Sentían que estaban demorando algo.

Habían pasado una noche en Playa del Carmen casi por accidente y ahora, mientras el ferry avanzaba hacia la isla, Lucía permanecía apoyada sobre la baranda mirando el horizonte.

Álvaro se acercó.

—¿En qué pensás?

—En Tulum.

—Sabía que ibas a decir eso.

Lucía sonrió.

—¿Y vos?

—También.

El ferry continuó avanzando.

Cozumel apareció nuevamente delante de ellos.

Pero algo había cambiado.


La última mañana

Pasaron la mañana recorriendo nuevamente el centro.

Esta vez caminaban más despacio.

Habían aprendido las calles.

Reconocían algunos lugares.

Ya no tenían la sensación de ser turistas completamente perdidos.

Lucía llevaba un vestido liviano y el pelo recogido.

Álvaro, su piluso y la remera roja.

Entraron en un pequeño restaurante para desayunar.

—Tenemos que volver a España en unos días —dijo Álvaro.

Lucía levantó la mirada.

—Ya sé.

—Y todavía no fuimos a Tulum.

—Por eso.

Álvaro sonrió.

—Entonces vamos.


Lo que queda atrás

Después del desayuno regresaron al hotel.

Había que organizar las valijas.

Reservar el traslado.

Decidir dónde dormir.

Por primera vez durante el viaje hicieron algo parecido a un plan.

Pero era un plan diferente.

No querían simplemente conocer Tulum.

Querían terminar el viaje allí.

Lucía cerró la valija.

—¿Por qué Tulum?

Álvaro la miró.

—No sé.

—¿Seguro?

—No.

Lucía sonrió.

—Yo tampoco.


Una conversación

Esa tarde volvieron a sentarse frente al mar.

El sol comenzaba a bajar.

Lucía apoyó los pies sobre la arena.

—¿Sabés qué me pasó en este viaje?

Álvaro esperó.

—Que empecé a mirarte diferente.

Él sonrió.

—¿Diferente cómo?

—No sé explicarlo.

Miró hacia el mar.

—Como si después de tantos años todavía hubiera cosas tuyas que no conocía.

Álvaro tomó su mano.

—A mí me pasó lo mismo.

Se quedaron en silencio.

No necesitaban decir mucho más.


Una última mirada

Cuando empezó a oscurecer, caminaron nuevamente por el centro.

Había música.

Restaurantes llenos.

Turistas regresando de excursiones.

Parejas caminando.

La isla seguía con su ritmo habitual.

Lucía miró alrededor.

—¿Te imaginás que dentro de unos años vamos a acordarnos de todo esto?

—Seguro.

—¿De todo?

Álvaro sonrió.

—De lo que pasó.

Lucía lo miró.

—¿Y qué pasó?

Él se acercó un poco.

—Todavía no terminamos el viaje.

Ella sonrió.


Rumbo a Tulum

A la mañana siguiente hicieron las valijas.

Fueron nuevamente hacia el ferry.

Cozumel quedaba detrás.

Playa del Carmen aparecía delante.

Y más al sur, aunque todavía lejos, estaba Tulum.

Lucía llevaba su bolso.

Álvaro cargaba la mochila.

Mientras caminaban por el muelle, ella se detuvo.

—Esperá.

—¿Qué?

Sacó el teléfono.

Tomó una fotografía del mar.

Después guardó el teléfono.

—Ahora sí.

—¿Ahora sí qué?

—Ahora podemos ir.

Subieron al ferry.


Durante el trayecto, Álvaro abrió el teléfono.

Había recibido un mensaje.

—¿Qué pasa? —preguntó Lucía.

—Nada.

—¿Otra vez “nada”?

Él sonrió.

—Un mensaje del hotel.

—¿Y?

—Nada importante.

Guardó el teléfono.

Pero volvió a mirar la pantalla unos segundos después.

Lucía lo observó.

—Estás raro.

—Estoy pensando.

—¿En qué?

Álvaro miró hacia el horizonte.

—En que quizás Tulum sea el lugar donde termina este viaje.

Lucía sonrió.

—O donde empieza otra cosa.

El ferry continuó avanzando.


Cuando llegaron a Playa del Carmen, no se quedaron.

Esta vez solamente atravesaron la ciudad.

Tomaron el camino hacia el sur.

Tulum estaba cada vez más cerca.

Y mientras Lucía miraba por la ventanilla, recordó aquella primera conversación en Cozumel.

¿Qué pasa cuando una pareja deja atrás la rutina?

Ahora tenía una respuesta.

No siempre pasa algo extraordinario.

A veces simplemente volvés a mirar a la persona que tenés al lado y descubrís que todavía puede sorprenderte.

Lucía apoyó la cabeza contra el vidrio.

Álvaro conducía.

Ninguno de los dos sabía qué iba a pasar en Tulum.

Pero ambos tenían la misma sensación.

El viaje todavía no había terminado.

Y en algún punto, más al sur, otras cuatro personas estaban acercándose exactamente al mismo lugar.


Continuará…

Capítulo 13 — Tulum

Tres historias que comenzaron separadas empiezan, finalmente, a acercarse.

 

WHAT HAPPENS IN PLAYA… QUEDA EN PLAYA
Una historia de Désirée